Apps para ligar, cómo usarlas en un viaje para conocer gente

Texto por
MaSovaida Morgan, autora de Lonely Planet
Viajera con smartphone en Kirkjufjara, Islandia
Vitalii_Matokha_Shutterstock

¡Match! Cómo viajar con apps para ligar

Viajar es salir de la zona de confort, degustar los sabores locales –que no tienen por qué limitarse al comer y beber– y mostrarse receptivo a todo aquello que no encontraríamos en casa. Las apps para ligar, antaño consideradas tabú, se han convertido en el nuevo complemento indispensable para viajar, especialmente si se viaja solo. Son una forma fácil de conectar con la gente del lugar, ayudan a ahorrarse un tiempo que de otro modo se pasaría tanteando a ciegas el ambiente local del destino en cuestión, y abren un abanico de posibilidades para conocer gente que, de otra manera, nunca se llegaría a conocer.

Viajero con app, smartphone, estación de Bangkok, Tailandia

Algunas apps permiten concertar citas antes de empezar el viaje © kiszon pascal / Getty Images

 

Conectar con los lugareños puede ayudar a descubrir un destino con más claves que por cuenta propia. Desde fiestas en locales subterráneos y bares semiclandestinos hasta comidas caseras e intercambios lingüísticos, es posible entablar nuevas amistades, disfrutar de citas divertidas, pasar una noche loca y, quizá, encontrar el amor verdadero. Todo es posible con un poco de sentido de aventura, una mentalidad abierta y algunos buenos consejos.

 

Las distintas apps para ligar

Solo hay que elegir la plataforma que más se adecue a cada usuario e instalarla antes del viaje, de manera que nada más llegar, empiece la acción.

  • Tinder

Con usuarios en más de 190 países, Tinder es una de las plataformas más populares del mundo. Ofrece la opción de cambiar la ubicación, de modo que permite visionar perfiles de cualquier ciudad gracias al modo ‘Passport’, disponible con la suscripción de pago ‘Tinder Plus’. Es una buena inversión ya que permite empezar a conectar con matchs y cuadrar planes antes de comenzar a preparar la maleta.

  • Bumble

Para  muchas mujeres sentirse bombardeadas por solicitudes insistentes acaba siendo agobiante hasta el punto de que muchas terminan aborreciendo las aplicaciones de citas. Bumble es una app centrada en las mujeres porque les otorga pleno control: son ellas, las usuarias, quienes deben iniciar el contacto con sus matchs en 24 h antes de que la conexión desaparezca. Y los hombres son más atractivos que los de Tinder, como puede corroborar cualquier usuaria de cualquier ciudad del mundo.

  • OKCupid

Para mucha gente, un puñado de fotos y un perfil de 500 caracteres no es suficiente para escoger un match adecuado. OKCupid ofrece perfiles más completos, una función de búsqueda por categorías –se puede buscar por el destino al que se viaja, por ejemplo– y cuestionarios profundos de los que se alimenta un potente algoritmo que determina la compatibilidad basada en los porcentajes de puntuación entre matchs.

 

Viajeros app, Noruega

Es importante conocer las costumbres y las leyes locales, sobre todo en el caso de los viajeros LGBTI © Olesya Kuznetsova / Shutterstock

 

  • Apps LGBTI

Si bien las apps expuestas anteriormente son todas aptas para la comunidad LGTBI, Grindr es la app de referencia más veterana entre los gays. Los usuarios suscritos al servicio ‘XTRA’ pueden usar la opción ‘Explore’ para buscar matchs en cualquier ubicación y concertar citas con antelación; solo hay que informarse bien sobre las costumbres y las leyes relacionadas con la homosexualidad del país al que se viaje. Es sabido que las autoridades de algunos países usan esta app para localizar, seguir y arrestar a gays.

Grindr se anuncia como un espacio inclusivo para toda la gente queer, trans y no binaria, y está abierto a mujeres, aunque su presencia real en la app es prácticamente nula. HER es una app para lesbianas, mujeres bisexuales y mujeres queer, y para garantizar la seguridad de sus usuarias, estas pueden denunciar perfiles de hombres o parejas heterosexuales que la usen para buscar tríos. 

  • Feeld

Las parejas que anden a la búsqueda de una aventura mientras están de vacaciones pueden echar un vistazo a Feeld, una app dirigida a parejas y solteros con ganas de experimentar. Desde intercambios de parejas hasta poliamor, fetichismo y rollos de una noche, esta es una plataforma de sexo en la que todo tiene cabida. Feeld también permite cambiar la ubicación por uno de sus ‘Cores’, grandes ciudades del mundo con un elevado número de usuarios, como Nueva York, Sao Paulo, Melbourne, París y Singapur.

 

Viajeros y app para ligar, Berlín

Quizá viajando se encuentre el amor. © SAHACHATZ / Shutterstock

 

Consejos para usar las apps en el viaje

Hay varias cosas importantes a tener en cuenta para asegurarse una buena experiencia si se usan este tipo de aplicaciones durante el viaje:

 

  • Perfeccionar el perfil en la app

Para optimizar el perfil conviene incluir el país de procedencia, las fechas en las que se viajará y algunas preferencias personales, como el tipo de comida favorita o las actividades favoritas; incluso se pueden pedir recomendaciones. Y si al viajero no le apetece que la cita vaya más allá, también hay que dejarlo claro; porque la gente puede ser muy lanzada, sea del país que sea. El texto de presentación tiene que ser breve, con gancho y fácil de leer. Conviene colgar fotografías actuales que muestren el aspecto del usuario y sus intereses de forma clara, para que los matchs puedan usarlas como tema de conversación. Una foto frente al Machu Picchu generará más tráfico de mensajes directos (DM) que una instantánea pixelada en grupo en un bar donde el usuario apenas se distingue de sus amigos.

  • Ser claro en la comunicación

Es esencial saber exactamente lo que se quiere a la hora de lanzarse a esta experiencia: ¿un guía turístico? ¿Un compañero de cenas? ¿Un profesor de idiomas? ¿Un romance intercultural? Muchos lugareños estarán encantados y satisfechos de enseñar su ciudad natal al turista, por lo que hay que ser muy claro con lo que se comunica. Es probable que el viajero despierte fascinación entre los lugareños, no deja de ser un forastero misterioso con un acento interesante; y que la idea de un romance corto no les desaliente.

  • Elegir estratégicamente

Si el viajero se aloja en una gran ciudad, lo ideal es fijar los ajustes de localización en un radio de unos 8 km. También se puede ajustar el rango de edad para reducirlo al tipo de personas que se adecuan más a lo que uno busca. El tiempo lo es todo, así que nadie se sorprenda si el match en cuestión pretende pasar de 0 a 100 enseguida: si ha visto que el viajero solo va a estar en la ciudad por un breve período de tiempo, es probable que quiera ir al grano directamente. Si el viajero quiere lo mismo, entonces no hay más que hablar: una charla concisa y rápida, y a pasar a la acción sin más demora. Lo ideal sería intercambiar los números de teléfono tras unos cuantos mensajes.

 

Viajera y smartphone en Vietnam

Comunicarse y curiosear para saber un poco más es esencial en el viaje © soft_light / Shutterstock

 

  • Comunicarse

WhatsApp es la aplicación de mensajes más usada en el mundo y funciona en todos los sistemas operativos y por wifi. Si el viajero todavía no la usa, le conviene descargársela. Para comunicarse con un match hay que mostrarse optimista y sincero, pero también directo y educadamente firme. Es importante preguntar apellidos, pedir más fotografías y enlaces a redes sociales, y curiosear por internet para saber un poco más de la persona en cuestión. Si esa persona se niega a proporcionar ese tipo de información, lo más probable es que tenga algo que ocultar. Si el viajero se siente más tranquilo con una conversación telefónica o una videollamada previa a la cita, que no dude en tomar la iniciativa. 

  • Respetar las costumbres

En lo que a citas respecta, las normas culturales varían según el lugar del mundo que se visite. Siempre hay que mostrarse respetuoso con las costumbres locales y saber qué es socialmente aceptable en cuanto a mostrar afecto en público. Esto se aplica, sobre todo, en las relaciones de la comunidad LGTBI, ya que la homosexualidad está criminalizada en unos 70 países del mundo. Conviene conocer las leyes del país que se va a visitar (este mapa es un buen punto de partida).

Los usuarios de Tinder verán que la app muestra un mensaje de alerta cuando se abre en un país en el cual pertenecer a la comunidad LGTBI está considerado como un delito, y pueden decidir no aparecer en ella en dichas ubicaciones. Grindr también ofrece alarmas a sus usuarios, y la app está totalmente prohibida en Turquía, Indonesia, Líbano, Arabia Saudí y los Emiratos Árabes Unidos.

 

Viajeros, app, Barrio Gòtic, Barcelona, Cataluña, España

Siempre hay que quedar con la persona que se va a conocer en un lugar público y de día © Michael Heffernan / Lonely Planet

 

  • Cuestión de seguridad

El sentido común, marcar unos límites claros y mantener una comunicación directa son fundamentales cuando se usa una app para ligar. Si uno se siente incómodo o cambia de opinión, siempre puede deshacer el match. Conviene recordar que las personas con las que se trata son completos extraños y no se les debe ningún tipo de explicación. Como regla básica, nunca hay que compartir el lugar exacto donde uno se aloja.

  • La primera cita

Para una primera cita lo mejor es quedar en un lugar muy concurrido y durante el día, a poca distancia del alojamiento. Si se bebe alcohol o se consumen según que sustancias, es importante conocer los propios límites y nunca perder de vista la copa. Es esencial llevar suficiente dinero en efectivo para pagar lo que se consuma y el transporte de vuelta al alojamiento. Siempre hay que guiarse por el instinto y nunca sentirse obligado a hacer nada que no apetezca; si una cita empieza a complicarse, debe abandonarse de inmediato. 

Siempre hay que procurar que alguien sepa donde estamos. Si se viaja solo, se puede dejar una nota escrita a mano en la habitación del alojamiento informando del lugar de la cita y de la persona con la que se ha concertado dicha cita, o avisar en recepción. Si esto último incomoda al viajero, otra opción es mandar un mensaje a un amigo informando de la cita, y contarle detalles de la persona con la cual se ha quedado, incluyendo pantallazos de los mensajes y la ubicación en tiempo real.

Si es de noche y el viajero se encuentra en un local sórdido en el cual la persona con la que ha quedado parece conocer a todo el mundo, que procure mantenerse atento ante actitudes sospechosas y posibles estafas ya que en algunos países es común que los matchs resulten ser trabajadores sexuales en busca de clientes. Cuando la cosa empiece a ir a más, hay que recordar que solo sí es sí: el consentimiento debe ser claro, entusiasta y sostenido. Hay que mostrarse directo al expresar las intenciones y expectativas, especialmente si existe la barrera del idioma: que nadie tenga vergüenza de usar un traductor en línea ni de llamar a las cosas por su nombre.

  • Rebajar las expectativas

Lo mejor es ampliar las miras y no centrarse en una única persona o experiencia. Al decidir sobre las actividades, está bien mencionar algunas de las aficiones de la lista, pero también es buena idea dejarse llevar y escuchar las sugerencias de la otra persona. Dividir la cuenta está bien, pero si la otra persona se toma la molestia de ejercer de guía, invitarle a comer o a un par de copas es un buen gesto de agradecimiento. 

Y aunque es verdad que de una experiencia así puede surgir un amor verdadero, mantener el foco en establecer conexiones humanas significativas, divertirse sin más y descubrir un destino de una forma diferente hacen que uno regrese a casa con buenos recuerdos, anécdotas interesantes (o picantes) …y quizá con un nuevo amor a distancia que invite a viajar de nuevo.

 

¡Apúntate a nuestra newsletter y explora el mundo con Lonely Planet!

Nuestras guías

Un recorrido por más de 200 libros de viaje para descubrir todos los países del mundo.