Groeningemuseum y el sur

Brujas quizá parezca un museo al aire libre, particularmente en esta zona, donde se agrupan edificios históricos, galerías e iglesias. Es cierto que la armoniosa arquitectura gótica, los canales bordeados de sauces y las plazas con mercado son pintorescos en grado sumo; pero más allá se encontrarán acogedores bares y cafés (pubs) en callejuelas, artesanos jóvenes y una historia que se palpa en el ambiente.

Lo mejor en un día

Se empieza zambulléndose en el arte, primero una visión general de la historia del arte belga en el Groeningemuseum y luego en el Memlingmuseum, maravillosa vitrina de seis obras maestras de Hans Memling. La entrada permite ver también el antiguo hospital donde se sitúa el museo, además de una farmacia del s. XVII.

Se puede almorzar en Den Dyj-ver, donde se cocina con la mejor cerveza del país, y disfrutar de una travesía en barco. Hay que pasear hasta el ‘begijnhof’, cuyo patio es un oasis de paz, y visitar el bello y austero museo doméstico. Si hace bueno, se puede ir al parque Minnewater y relajarse entre las flores.

Si se quiere disfrutar de una cena agradable en una callejuela tranquila, hay que ir a De Stoepa, donde sirven buena comida de bistró. Luego, se puede pasear por esta zona residencial para saborear la Brujas auténtica. Como cierre, un concierto de música clásica en el Concertgebouw.

Tienda

Un recorrido por más de 200 libros de viaje para descubrir todos los países del mundo.

Artículos más leídos

Vista de la ciudad de Brujas, Bélgica
Recorrer la encantadora Brujas subidos a una bicicleta para descubrir secretos ocultos tras fachadas medievales y surcar paisajes de suave belleza.