Primer día

Las fachadas doradas que rodean la espléndida Grand Place brillan con los primeros rayos de sol y la convierten en un pintoresco lugar donde abordar la ciudad. Aquí se puede visitar el Museo de la Ciudad de Bruselas y luego pasear bajo las acristaladas Galeries St-Hubert hasta la catedral y los museos.

En la zona de Mont des Arts, hay que calcular la visita al Musée des Instruments de Musique para almorzar en el café (pub) de su azotea, en un espectacular edificio alto art nouveau. Si quedan fuerzas, se puede entrar en el Musée BELvue para darse un baño de historia local y en los Musées Royaux des Beaux-Arts donde se expone arte belga, de los primitivos flamencos a Magritte pasando por Brueghel.

Para cenar y escuchar jazz hay que ir a Le Cercle des Voyageurs, en la parte baja de la ciudad. Otra opción es tomar el ascensor de cristal en el exterior del Palais de Justice hasta la zona de Marolles para cenar en uno de sus restaurantes, como L’Idiot du Village.

Tienda

Un recorrido por más de 200 libros de viaje para descubrir todos los países del mundo.

Artículos más leídos

El emplazamiento arqueológico conocido como Coudenberg, Bruselas, Bélgica
Bruselas es una de esas ciudades en las que no importa si el buen tiempo nos acompaña o no durante nuestro viaje, ya que aquí siempre un plan 'b'.
San Francisco, Estados Unidos
Un viaje en 10 etapas por 10 museos del mundo dedicados al cómic, al manga y al dibujo animado.
GPS_Flickr
Bruselas, Bélgica
La capital de Bélgica es una caja de resonancia de todo lo que se cuece en Europa. Una ciudad cosmopolita, en la que se respira arte y se come de lujo.
WBT-G.Batistini