Montañas del interior

Las montañas de Madeira se alzan desde el nivel del mar hasta más de 1800 m en solo 12 km: es aquí donde reina la famosa verticalidad de la isla. Las afiladas cimas de basalto, los valles bajos y las gargantas sin fondo son un terreno de aventuras en el verdadero sentido de esas palabras. También aquí se encuentran las mejores rutas por levadas y senderos de larga distancia de Madeira.

Lo mejor en un día

Para recorrer el interior montañoso de Madeira, se necesitan un coche y un día largo. La primera parada es la cima del Pico do Arieiro, donde ver amanecer y disfrutar de unas vistas alucinantes. Luego se retrocede y se gira a la izquierda en Poiso hacia Ribeiro Frio, para tomar un café y ver el espectáculo de la granja de truchas.

Hay que volver a Monte y seguir hacia Curral das Freiras. Tras admirar la asombrosa ubicación del pueblo, se puede almorzar una especialidad local a base de castañas en el Vale das Freiras. A media tarde, hay que retroceder otra vez hasta Santo António para continuar a Ribeira Brava y al valle central. El punto más alto del valle es Encumeada, inicio de varios senderos de larga distancia.

Desde Encumeada, se sube al Paúl da Serra, una inquietante meseta poco turística. A Funchal se llegará a cenar en menos de una hora.

Tienda

Un recorrido por más de 200 libros de viaje para descubrir todos los países del mundo.

Artículos más leídos

Patio de Córdoba, Andalucía, España
Destinos europeos que se tiñen de color cada año y en los que perderse con los cinco sentidos para recibir una dosis extra de vitalidad, frescura y alegría.
Philip Lange_Shutterstock